Esa es una de las metas que tenemos todas en las instituciones educativas: universidades, escuelas de negocio, centros técnicos, centros de idiomas y colegios.
Y es el resultado de todas las acciones que realizamos para conseguirlo.
Para nosotros, ese crecimiento viene dado principalmente por el conocimiento que tenemos de la institución, de su capacidad, de sus recursos y, sobre todo, de saber qué es exactamente lo que buscamos.
¿Crecer respecto a qué? ¿A lo que hicimos en el periodo anterior? ¿O frente a un objetivo específico? Para alcanzarlo, es fundamental saber de dónde partimos.
Podemos hacer cientos de acciones, online y offline, pero si no logramos entender el impacto que tienen en nuestros resultados, es muy difícil
planificar o prever qué puede ocurrir en el futuro.
Por eso, el entorno digital se ha convertido en una de las herramientas más prácticas a la hora de construir previsiones. Nos permite generar métricas específicas, evaluarlas en el tiempo y construir escenarios futuros con mayor criterio.
Con unos KPIs básicos (un presupuesto, un CPL, una tasa de conversión y un volumen de leads) ya podemos crear previsiones que nos ayuden a construir escenarios y prepararnos para ellos.
Por ejemplo, si conocemos cuánto estamos invirtiendo, cuánto cuesta generar cada oportunidad y qué porcentaje termina convirtiéndose en matrícula, podemos estimar rápidamente si el objetivo planteado es viable o si alguna de las variables necesita cambiar.
No se trata simplemente de tener métricas
El valor aparece cuando somos capaces de relacionarlas, algunos ejemplos:
- Aumentar el presupuesto puede generar más leads, pero no necesariamente más matrículas si la conversión sigue siendo baja.
- Reducir el CPL puede mejorar la eficiencia de una campaña, pero tendrá poco impacto si los leads no avanzan correctamente en el proceso.
- Incrementar el volumen de leads puede favorecer los resultados, siempre que exista un equipo con la capacidad suficiente para
responder, hacer seguimiento y gestionar ese aumento de oportunidades.
Los datos nos permiten entender qué podemos conseguir con lo que tenemos y qué tendría que cambiar para obtener un resultado diferente.
Antes de invertir más, conviene hacer números
Una previsión no pretende anticipar exactamente lo que ocurrirá. Su utilidad está en construir un punto de referencia sobre el que podamos tomar decisiones.
- ¿Qué ocurre si mejora la conversión?
- ¿Cuántos leads necesitamos realmente?
- ¿Es suficiente el presupuesto disponible?
- ¿Qué CPL tendría que conseguir cada canal?
- ¿Dónde está la principal desviación respecto al objetivo?
Responder estas preguntas antes de iniciar o modificar una estrategia puede ayudarnos a utilizar mucho mejor los recursos disponibles.
Simula escenarios de captación
Para esto hemos desarrollado el Simulador de Captación, una herramienta orientada específicamente a instituciones educativas y
profesionales responsables de captación.
Simulador BASIC
Puedes comenzar con el Simulador BASIC, una versión gratuita y sin registro, para evaluar rápidamente un escenario de captación.
Simulador PRO
Si necesitas construir una planificación más detallada, distribuir el escenario durante 12 meses, trabajar diferentes canales y analizar el
embudo completo, puedes utilizar la versión PRO.
Porque antes de preguntarnos cuánto queremos crecer, hay una pregunta que puede ser mucho más útil: ¿Qué resultado podemos construir con los recursos y los indicadores que tenemos hoy?
Desde CISD, trabajamos junto a las instituciones educativas diseñando e implementando procesos de cambio. Mira aquí lo que podemos hacer.




